Primer día de dieta, y primeras impresiones. Creo que ser consciente de lo que me falta de dieta ha tenido un efecto secundario psicológico inesperado: una especie de síndrome de abstinencia auto-inflingido. No se trata ya de hambre: desde el minuto uno del día estaba obsesionado con la comida, y en el trabajo era un pensamiento constante en mi cabeza.
He pasado algo de hambre, pero sobre todo, una gran ansiedad por querer comer, que no es lo mismo. Espero que, al igual que los días de eliminar la nicotina del cuerpo son los más duros al dejar de fumar, la cosa vaya estabilizándose al entrar en la famosa cetosis esa.
La calidad de la comida es muy irregular: cosas como batidos y cremas son bastante ricos, pero unas barritas de pan eran bastante incomibles. He acompañado la comida con una ensalada de champiñones y (escaso) tomate, a la que creo que me costará acostumbrarme ya que incluso el aliño permitido es escaso. Primeras repercusiones sociales: alguna burla inocente de los compañeros y no poder cenar con mi pareja.
Día1: 131,3 Kg.
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